TEAM DYNAMICS PROFILE

MAPA DE COMPETENCIA CONVERSACIONAL

Comprender cómo coordinamos acciones para mejorar nuestra efectividad con otros

TDP es una metodología desarrollada por Desarrollo Humano para observar cómo una persona coordina acciones con otros: cómo gestiona expectativas, pide y ofrece, negocia y recoordina, promete, asegura el cumplimiento y evalúa y cierra los acuerdos.

A partir de situaciones concretas de coordinación, TDP permite identificar fortalezas, oportunidades de mejora y prioridades de desarrollo, considerando también qué ocurre cuando cambian condiciones relevantes.

EL MODELO TDP

La coordinación de acciones ocurre como un ciclo

Toda coordinación de acciones comienza con expectativas que necesitan ser comprendidas y traducidas en acuerdos. Pedimos y ofrecemos, negociamos condiciones, asumimos compromisos, gestionamos su cumplimiento y evaluamos los resultados.

Y el proceso no es lineal. Una coordinación puede abrir nuevas coordinaciones con otras personas, equipos o áreas. Por eso TDP observa tanto cada momento del ciclo como la capacidad de sostener y reconstruir acuerdos cuando las condiciones cambian.


¿QUÉ PERMITE OBSERVAR TDP?

Una lectura concreta de cómo coordinamos acciones con otros

TDP observa cómo una persona responde frente a situaciones concretas de coordinación. Permite reconocer cómo gestiona expectativas, pide y ofrece, negocia y recoordina, promete, asegura el cumplimiento y evalúa y cierra los acuerdos.

A partir de esas decisiones, permite distinguir qué hace bien, dónde puede perder efectividad y qué necesita desarrollar, considerando también qué ocurre cuando cambian condiciones relevantes de la coordinación.

TDP transforma decisiones frente a situaciones concretas en una lectura conductual y en prioridades específicas de desarrollo.


UNA METODOLOGÍA. TRES ÁMBITOS DE INTERVENCIÓN

CONVERTIR OBSERVACIÓN EN DESARROLLO

TDP no se limita a describir cómo una persona o un equipo coordina acciones. Permite identificar qué está haciendo bien, dónde puede perder efectividad y qué necesita hacer diferente para mejorar su coordinación con otros.

Esta lectura permite transformar situaciones concretas de trabajo en prioridades específicas de desarrollo y prácticas observables, que pueden ser trabajadas y revisadas en el tiempo.

Comprender cómo coordinamos permite intervenir sobre aquello que efectivamente hacemos.